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Los sumerios conocieron centenares de divinidades, lo que exigió por parte de sus teólogos, la sistemática catalogación de todo ese abultado número de seres divinos. Esa catalogación o “lista de dioses”, ya muy antiguas, se conocen desde el año 2.700 antes de nuestra era, nos permiten averiguar el orden de importancia o jerarquización de las divinidades sumerias. Una lista de Nippur nos recoge sus dioses locales; la llamada “lista de Genouillac” reseña 473 nombres; N. Schneider ha registrado hasta 638 nombres de dioses, analizando textos de una serie de archivos de la época protosumeria. El panteón de Gudea, deducido de sus inscripciones, abarca 68 divinidades; una lista elaborada ya tardíamente en época cassita, nos ha legado 1.970 nombres de dioses, así como las ciudades de su culto y sus familias divinas. Además de estas listas, otros textos religiosos, himnos, mitos, inscripciones históricas, plegarias, rituales, textos económicos y listas de ofrendas nos facilitan también datos precisos para el estudio del complejísimo panteón sumerio.
De este panteón los dioses más significativos fueron los pertenecientes a sus dos triadas, mientas que el resto de divinidades, si bien también algunas muy significativas, se hallan ya muy lejos de aquellos en importancia. He aquí, resumidamente, el contenido religioso de algunos de sus dioses.
Coeficiente de valoraciones
60 An
50 Enlil
40 Enki
30 Zu-en o En-zu (Nanna)
20 Utu
15 Inanna
An, “Cielo” (o mejor “Cielo estrellado”), representado por una estrella de ocho rayos, fue el “alto” por excelencia, encabezando el panteón divino, siendo su rey indiscutible. “Dios supremo” y “Padre de los dioses” habitaba un gran santuario, el Eanna (“Casa del cielo”), su centro de culto más importante, que estaba ubicado en Uruk. Su coeficiente de valoración fue estimado en la cifra 60, modulo o base del sistema de cálculo sumerio y por lo tanto símbolo de la totalidad. A pesar de perder importancia, su culto no ceso hasta prácticamente la época seleucida. Su paredra femenina fue Antu, de oscuro significado, de la que tuvo como hijos más cualificados a Enlil y Baba.
Enlil, “Señor del Viento”, “Señor de la atmosfera” e hijo de An, tuvo una valoración numérica de 50. Fue una divinidad que supero pronto en importancia a su padre, siendo llamado “Padre de los dioses”, “Rey del cielo y de la tierra” y “Rey de los países extranjeros”, ocupando por ello el lugar de mayor rango cultural. Habitaba en la cima de la montaña que ascendía a los cielos (se le llamaba por eso “Gran Montaña, Kur-gal). A este dios se concede el mérito de los me o principios que regían toda la existencia, así como el imperio de la ley, la fijación del destino y el interés por las gentes. Dada su importancia fue el dios de los reyes a quienes investía el poder. Fue venerado en el Ekur (“Casa de la montaña”) de Nippur, contando con un templo también en Lagash. Su paredra fue Ninlil, de la que no sabemos prácticamente nada, y sus hijos los dioses Ningirsu y Nanna.
Enki no fue en sentido estricto el “Señor de las aguas”, nombre que recibiría en época acadia, sino el titular del fundamento de los otros estadios cósmicos. Por tal razón, su etimología de “Señor de la tierra” (o mejor “Señor del fundamento”) es explicable, ya que la “tierra” o el “fundamento” era el asiento de todo; asiento que consistía, según la creencia sumeria, en un enorme océano subterráneo. Enki fue el dios de la sabiduría y de la magia, siendo una divinidad benefactora, recibiendo en cuanto creador y constructor el nombre de Nudimmud. Su coeficiente numérico se cifro en 40. Recibió culto en su templo del Eabzu (“Casa del Abzu”) de Eridu, contando también con otros templos en Kish, Umma y Lagash. Su padre fue Enlil y su paredra Ninki, “Señora de la tierra” (también lo fue Damgalnunna), y su hijo el dios Asarilukhi (o Asallukhi). El dios Enki fue sujeto de importantes mitos. Fue venerado especialmente en Eridu.
La segunda triada tuvo carácter astral y la formaban Zu-en (o Nanna), Utu e Inanna, divinidades simbolizadas por la luna, el sol y el planeta Venus, astros tomados como referencia del desarrollo de su ciclo vital.
Zu-en (o En-zu), “Señor del saber” y valorado más tarde con la cifra 30, fue el dios luna, astro cuyas sucesivas fases sugirieron infinidad de imágenes a las que buscaron adecuada simbología. Conocido este dios también como Nanna (o Nannaru) y Ashimbabbar (“Luna nueva”), alcanzo un gran culto, considerándoselo incluso en algunas épocas titular de la autoridad divina y aun heredero de Enlil y de An. Dios de la adivinación, conto con un templo en Ur, el Ekishnugal (“Casa de la gran luz”) con una famosa ziqqurratu, y otro en Lagash. Hijo de An (o de Enlil según otras escuelas teológicas), tuvo como paredra a Ningal, “la Gran señora”, dama de incolora personalidad. Zu-en fue padre de Utu y de Inanna.
Utu fue el dios sol, conocido también como Babbar, “resplandor”. Fue una divinidad antiquísima, de corte guerrero, dispensadora de las posibilidades de vida. Fue titular de la justicia, promulgando las leyes y castigando las faltas, así como el dios de los oráculos. Su valor numérico fue de 20. Contó con templos Ebabbar (“Casa resplandor”) en Larsa y Sippar. Este dios, hijo de Zu-en, llegó a tener a su paredra Aya, de oscuro papel teológico, una numerosísima familia. A partir de la dinastía de Larsa, su ciudad sagrada, el papel de Utu (luego llamado Shamash) ganó en importancia.
Nanna o Nin-anna, “Señora de An (o del cielo)”, conocida también con otros nombres, fue una divinidad que encerró los dos aspectos que la naturaleza exigía al ser humano, la reproducción y la lucha. De ahí que fuera la titular del amor (los sumerios la concibieron como una hieródula) y de la guerra. (Gudea la llama Nin-me, “Señora de la batalla”). Su coeficiente numérico fue el 15 y su lugar más importante de culto fue Uruk, siendo también venerada en Ur, Nippur, Lagash y otras ciudades. En época neosumeria (periodo de Isin) estuvo muy difundido el mito del amor de la diosa por Dumuzi. En el periodo acadio se semitizó muy fuertemente, identificándose con Ishtar. De hecho, esta divinidad, Inanna, presenta serios problemas de análisis, toda vez que fue considerada una hipóstasis de la madre Tierra, recibiendo por ello diferentes nombres.
El panteón sumerio, además de las dos triadas que se acaban de exponer, estuvo integrado por otras grandes divinidades muy cualificadas:
Adab. Dios del trueno y de la tormenta.
Alla. Dios menor. Mensajero de Ningizzidda.
Amar-Utu. Hijo de Enki y Ninhursag, esposo de Sarpanitu (diosa de Babilonia), conocidos por los babilonios como Marduk. Muy pocos conocen el auténtico nombre sumerio de Marduk, pues realmente para los sumerios siempre fue Amar-Utu. Para Babilonia fue la deidad más importante de su panteón, en cambio para los sumerios Amar-Utu fue uno más. Su nombre significa “Becerro del Dios Sol Utu”, su origen se debe a los lazos culturales con la ciudad de Sippar, cuyo dios era Utu, el dios sol. Para los babilonios Enki y Enlil le transmitieron todos sus poderes, siendo Marduk el heredero de An y la deidad principal del panteón babilónico. Marduk es el protagonista del Enûma Elish, un poema babilónico que narra el origen de la Humanidad.
Antu. Madre de An.
Asaruludu. Hijo de Enki, conocido también como Asarludu, Asarluhi, Asalluhi o Namshub. Se comenta que estaba relacionado con los encantamientos y la magia, pues era el exorcista de la ciudad de Ku’ara. Esta deidad era el supervisor de los sacerdotes purificadores de E-abzu (la casa de aguas dulces de Enki).
Baba. Hija del dios An (Anu) y Gatumdu, conocida también como Bau, Nintinugga, Ninisina, Gula, Nin-Karrak, Nin Ezen, Ga-tum-dug o Nm-din-dug. Fue esposa de Ninurta con el que tuvo siete hijas. Baba poseía títulos como “mujer buena” o “hermosa”. Diosa de la sanación, pues esta deidad, controlaba la fertilidad de los animales y seres humanos. Era conocida como una deidad patrona de Lagash, donde Gudea le construyó un templo y después del Gran Diluvio, ayudó a «dar vida» a la humanidad.
Dagan (Dagon). Dios de Tutul en el Balikh, ciudad conquistada por Sargón I. Este dios fue incorporado al panteón sumero-acadio.
Dumuzi. Esposo de Inanna, conocido por otros nombres como Dumuzid o Tammuz. Según la Lista de reyes sumerios, Dumuzi fue el sexto rey antediluviano. Era el dios de los pastores y también una deidad agrícola asociada con el crecimiento de plantas. Tuvo un romance con Inanna donde le costaría la vida, pero como curiosidad le dedicó algunos poemas eróticos a su amada.
Ereshkigal. Hija de An y Nammu, tiene un hijo con Enlil que se llama Namtar y un hijo con Gugalanna que se llama Ninazu. Los sumerios creían en la vida después de la muerte, y en que las almas de los muertos viajaban al inframundo. Para los sumerios este lugar era conocido como Kur, mientras que los acadios lo denominaban Irkalla. Era un lugar oscuro, sombrío y tenebroso, donde se creía que los muertos bebían de charcos lodosos y se alimentaban de polvo. Su esposo fue Nergal y Ereshkigal es la “Señora de la Gran Tierra” que gobierna el inframundo, es la diosa de la muerte.
Geshtinnana. Hija de Enki y Ninhursag, hermana de Dumuzi y esposa de Ningishzida, conocida por otros nombres como Geštinanna, Ngeshtin-ana o Ninazimua. Es una diosa que funciona como intérprete de sueños, se asocia con la música y las artes de escribas. Existe evidencia de que Geshtinanna fue adorada en las ciudades de Nippur, Isin y Uruk en el período de la Antigua Babilonia.
Girra. Hijo de Ishkur y Medimsha, conocido también como Gerra o Gibil. Es el dios del fuego y la luz, Girra era muy temido por su potencial como fuego destructivo. Esta deidad Sumeria tenía una mente brillante que ningún dios anunnaki podía igualar, tenía grandes conocimientos sobre las armas y la metalurgia. El culto de Girra se desarrolló hasta bien entrada la época babilónica tardía.
Gugalamma. Marido de Ereshkngal. Su nombre significa «Toro del Cielo».
Ishkur. Hijo de Enlil y esposo de Medimsha, conocido también como Adad. Su culto fue el templo de “Casa de las Grandes Tormentas”. Tenía santuarios en ciudades como Sippar, Nippur, Ur y Uruk, esta deidad estaba asociada con las propiedades destructivas de la lluvia y la inundación, pues era un dios de las tormentas. La fuerza de Ishkur era capaz de llevarse todo lo que se ponía por delante.
Ki. Diosa de la tierra, madre de Enlil. A menudo se le confunde con Ninhursag (reina de las montañas), Ninmah (la señora exaltada) o Nintu. Participó con Enlil y con Enki en la creación del mundo y de los hombres. Algunos la consideran parte de la primera tríada como un dios mayor.
Lama. Diosa personal de Gudea.
Medimsha. Esposa de Ishkur y madre de Girra, conocida por otros nombres como Ninmedimsha, Shala, Šala, Schala o Šalaš. Esta diosa sumeria proporciona la fertilidad, la abundancia, la riqueza, la agricultura, la danza y la sensualidad. Medimsha es representada como una vendedora de diferentes granos y fue simbolizada como una espiga de cebada. Según los astrólogos religiosos era identificada con la constelación de Virgo. En el año de 1763 a.C. Hammurabi construyó una imagen representativa de Medimsha en uno de sus almacenes. Esta diosa tuvo mucha afinidad con la magia y el arte de realizar pociones y múltiples hechizos para encantar y seducir a los hombres.
Nannu o Nammu. Es una diosa primordial, esposa de An y madre de Enki y Enlil entre otros. Esta diosa madre se le conoce como Namma o Tiamat, es la diosa madre que dio a luz al cosmos y a todos los dioses. Lleva el título de “madre que dio a luz a los cielos y la tierra”, un rey de Uruk le dedicó un templo a la diosa sumeria, quien es descrita como la “esposa de An”, el dios de los cielos.
Nanshe. Diosa protectora de Lagash.
Nanaya. Hija de An e Inanna, madre de Kanisura, conocida también como Nanaia, Tasmetu, Tashmit o Tashmetum. Para los babilonios fue esposa de Nabú, el hijo de Amar-Utu (Marduk) y Sarpanitu. Nanaya está asociada al amor, la lujuria y la sexualidad, como su madre Inanna. En poemas tanto sumerios como acadios aparece descrita como una “Diosa del Amor y la Sensualidad”.
Nergal. Hijo de Enlil y Ninlil, tuvo varias esposas, estas fueron Mamma, Ninshubur, Admu y Ereshkigal. Nergal es conocido también como Nirgal, Erra o Errakal. Es el dios sumerio de la muerte, la peste y la plaga, teniendo además el título del “Señor del Inframundo”. Las cualidades guerreras de Nergal lo identifican en gran medida con dioses guerreros como Ninurta. Se le representa como una figura masculina a horcajadas que lleva una cimitarra o una maza.
Nidaval o Nisaba o Nasaba. Diosa de la escritura. Diosa de los cereales. Protectora de archivos reales. Diosa protectora de Umma.
Ninazu. Su genealogía es muy incierta, por un lado, se dice que es hijo de Gugalana y Ereshkigal, pero por otro lado se comenta que es hijo de Enlil y Ninlil. Es esposo de Ningirida, y tiene como hermanos a Ninmada, Meslamtaea, Enbilulu y Nanna. Es padre de Ningishzida y para los sumerios fue un importante “mayordomo del inframundo”. Ninazu está vinculado con la vegetación y la agricultura, pero también está asociado con el inframundo, la guerra y las serpientes. En el festival de la ciudad de Ur, se realizaban ofrendas a los reyes y sacerdotisas muertas. Ninazu se suele interpretar como “Señor Sanador” o “Señor vertedor de agua”.
Ningal. Hija de Enki y Ningikuga, diosa de las cañas y la luna, conocida como Antu, Antum o Anatu por los babilonios. Se representaba a esta deidad a través de la luna creciente. Ningal fue esposa de Nanna con el que tuvo a los gemelos Utu (Shamash) e Inanna (Ishtar). Esta diosa fue adorada por los pastores y dentro de la ciudad de Ur, se le rindió culto en los templos de Egispar y Harran.
Ningirsu. Dios sumerio, protector de Lagash (dios de Girsu). Es un dios guerrero y eliminador de demonios. Dios del huracán. Su templo construido por Ur-Nasne, rey de Lagash, en Tello, fue destruido por Lugalzagesi, rey de Umma, y posteriormente reconstruido por Gudea (época neosumeria). Se le asocia a Ninurta.
Ningizzida. Hijo de Ninazu y Ningirida y esposo de Geshtinanna, es conocido también como Ningizzida o Gizzida. Esta deidad Sumeria está conectada con la vegetación y el inframundo, como su padre. Ningishzida suele viajar al inframundo en el momento que la vegetación muere y en el mito de Adapa, aparece como uno de los guardianes de las puertas del cielo, junto a Dumuzi.
Ninkasi. Diosa de la bebida. Hija de Ninhursag y Enki. (Uno de sus 8 hijos).
Ninhursag. Hija de An y Nammu, conocida también como Ninkharsag, Ninhursanga, Ninmah, Ki, Nintu, Nintur, Dingirmah, Aruru, Uriash, Belit-ili, Damgalnuna o Damkina. Los reyes sumerios eran “nutridos por la leche de Ninhursag”. Esta diosa sumeria es la “señora de la montaña sagrada”. Fue primero la esposa de su hermano Enlil y pasó a ser después la esposa de su hermano Enki, al final todo quedaba en familia. Considerada como madre de todas las criaturas vivas, su hijo más predilecto fue AmarUtu, más conocido con su nombre babilonio Marduk. Principalmente es una diosa de la fertilidad y cuenta la leyenda que ella creó las colinas y las montañas. El mito de Enki y Ninhursag, se relata en las tablillas que datan de la época de Ur III y paleo-babilonia, de la antigua Mesopotamia.
Ninisinna. Diosa protectora de Isin.
Ninki. Diosa esposa de Enki.
Ninlil. Hija de Haia y Nisaba, esposa de Enlil, conocida también como Sud, Milliltu, Mulliltu, Mullissu o Mylitta. Era una diosa del destino y también de los cereales, fue violada por su esposo Enlil. Los hijos de esta pareja fueron Nanna, Ninurta, Ninuza y Nergal. La historia cuenta que Ninlil se bañaba en el río desnuda de Dilmún y Enlil, que le miraba con ojos de lujuria, la violó perdiendo ella su virginidad.
Ninmakh o Ninmah. La señora de la montaña, de carácter agrícola. Equivale a Ninhursag.
Ninurta. Hijo de Enlil y Ninlil, esposo de Baba (Bau), conocido también como Ningirsu, Ninib, Ninip o Zababa. Formaba una tríada de dioses junto con sus padres Enlil y Ninlil. Ninurta tuvo un enfrentamiento con Enki, pues no quería devolver las “tablas de los destinos” que recuperó venciendo al pájaro demonio Anzu (véase en el poema de “Ninurta y la Tortuga”). Ninurta es soberano de todas las tierras, tenía títulos como “rey de las tormentas” o “El Señor de Girsu”, Ninurta empuñaba una maza como arma. Una de las curiosidades de este dios sumerio es que era un dios de la guerra a la vez que de la agricultura. Fue un personaje muy importante para los sumerios, pues le dedicaron varios poemas.
Ninsikila. Hija de Enki y Ninhursag, esta diosa Sumeria es patrona del paraíso mítico de Dilmún (como el jardín del Edén bíblico). Su padre Enki le regalo de un principio el paraíso de Dilmún, pero aquello resultó ser un desierto inhabitable, un lugar desolado y estéril. Así que Ninsikila le pide a su padre ayuda y Enki, bendice Dilmún con aguas dulces.
Nisaba. Hija de An y Uras, esposa de Haya y madre de Ninlil, conocida también como Nidaba, Nisaba, Nanibgal o Nunbarsegunu. Era una deidad de la fertilidad, la escritura y la astrología. Nisaba fue la encargada de enseñar al mundo el arte de leer y escribir, se encargó de enseñar cómo leer las estrellas y los mensajes que arrojaba el universo hacia los seres humanos. Nisaba significa arroz dentro de la cultura sumeria.
Shara. Diosa sumeria, protectora de Umma.
Sherida. Esposa de Utu, conocida también como Aya. Fue asociada fuertemente con el sol naciente y con el amor sexual y la juventud. Tanto Utu como Sherida, fueron asociados con una práctica conocida como Hasadu, que se traduce como «matrimonio sagrado». Sincretiza con varias diosas, Ninkar, Sudag, Sudgan, Ninmulguna, Munusulšutag.
Ziusudra. Hijo de Ubara-tutu, conocido como Atrahasis o Utnapishtim. Es el último rey antediluviano que consiguió convertirse en un dios por salvar a la humanidad del gran diluvio. Ziusudra se encargó de hacer un arca, pues resulta que el dios anunnaki Enlil, enfadado porque los humanos hacían mucho ruido, decidió crear un diluvio para extinguir de esa forma a la humanidad. Hay que decir que Enki fue el que avisó y ayudó a Ziusudra de lo que se avecinaba.
Bibliografía
- Lara Peinado, Federico. El panteón sumerio. Himnos sumerios. Editorial Tecnos, 1988.

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